7 jul. 2010

Intransigentes

Me gusta el fútbol. Mucho. Todo el fútbol. Me gusta ir a ver partidos aunque voy menos de lo que me gustaría. Me gusta tanto ir al estadio de mi equipo de primera como bajar al polideportivo municipal a ver jugar a mi amigo David.



Yo no soy el típico forofo de nada. Me emociona que mis equipos ganen y si pierden, pues otra vez será. También me gusta el basket, adoro el balonmano, sigo el tenis, el rugby, la NFL y la pelota vasca, y me lo paso bien viendo casi cualquier deporte. No me gustan la F1, ni la Nascar, ni algunas otras actividades similares.



Respeto profundamente a todos a los que no les gusta el fútbol. Es una cuestión de gustos. A unos les gusta el pop y a otros nos gusta el metal. Ahora bien, me cago en su puta madre cuando me llaman subnormal. Así de claro.



Además, me importa tres cojones que no lo entiendan. Yo no entiendo que David Bisbal llene un estadio en sus conciertos, ni que la gente lleve gafas de pasta de colorines, ni que las personas anden tensas todo el día por su trabajo, ni mucho menos que haya personas que coman coliflor. Y no por eso opino que sean malas personas, que no entiendan lo bueno de la vida o que pierdan su tiempo o su dinero en cosas absurdas.



EJECUTOR, si tienes a bien, déjale claro a todas aquellas personas que no respetan los gustos de los demás, que ese no es el camino. Elige tú el método que a mí me da la risa.



¡Salud y rocanrol!


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