25 jul. 2010

Parques

Los parques infantiles, como su propio nombre indica, son espacios preparados para que los más pequeños lo pasen bien. Esa es la razón por la que hay columpios, árboles, zonas de juego, bancos, minirocódromos, arena, hoyos, etc.


En paralelo, los parques infantiles se utilizan para otras actividades, que pueden perfectamente realizarse en ellos si se tiene en cuenta cual es su uso principal: comer pipas, merendar, pasear perros, fumar, hacer botellón, hacer el gamba, hacer el imbécil, etc. El problema es que los que utilizan los parques para todo esto (y más) casi nunca se acuerdan de los pequeños.


Yo lo tengo grabado a fuego en mi cabeza: en el parque de mi barrio casi no se podía jugar porque estaba lleno de yonkis, con sus porros, sus jeringas, su basura y su puñetera manía de pedirle las pelas hasta a sus hermanos.


Por eso, me sienta realmente mal llegar con mis peques a un parque y encontrármelo lleno de cáscaras de pipas, de colillas, de restos de un botellón de la noche anterior o, lo que es peor, de árboles rotos y columpios destrozados.


Y como sé por experiencia que las personas, en lo que se refiere a urbanidad, no aprenden ni a palos... EJECUTOR dáte una vuelta por los parques del mundo y, a todos aquellos que los maltraten, recuérdales dolorosamente que ese no es el camino.


¡Salud y rocanrol!

7 jul. 2010

Intransigentes

Me gusta el fútbol. Mucho. Todo el fútbol. Me gusta ir a ver partidos aunque voy menos de lo que me gustaría. Me gusta tanto ir al estadio de mi equipo de primera como bajar al polideportivo municipal a ver jugar a mi amigo David.



Yo no soy el típico forofo de nada. Me emociona que mis equipos ganen y si pierden, pues otra vez será. También me gusta el basket, adoro el balonmano, sigo el tenis, el rugby, la NFL y la pelota vasca, y me lo paso bien viendo casi cualquier deporte. No me gustan la F1, ni la Nascar, ni algunas otras actividades similares.



Respeto profundamente a todos a los que no les gusta el fútbol. Es una cuestión de gustos. A unos les gusta el pop y a otros nos gusta el metal. Ahora bien, me cago en su puta madre cuando me llaman subnormal. Así de claro.



Además, me importa tres cojones que no lo entiendan. Yo no entiendo que David Bisbal llene un estadio en sus conciertos, ni que la gente lleve gafas de pasta de colorines, ni que las personas anden tensas todo el día por su trabajo, ni mucho menos que haya personas que coman coliflor. Y no por eso opino que sean malas personas, que no entiendan lo bueno de la vida o que pierdan su tiempo o su dinero en cosas absurdas.



EJECUTOR, si tienes a bien, déjale claro a todas aquellas personas que no respetan los gustos de los demás, que ese no es el camino. Elige tú el método que a mí me da la risa.



¡Salud y rocanrol!