7 ago. 2008

Cara de tonto

Ayer me robaron. Bueno, a mí no, a mi chica. Un golpe en la luna del coche para llevarse tres tonterías. Tras el susto, la indignación y el abatimiento, lo peor no es ni el daño qe nos hicieron ni lo que se llevaron sino la cara de tonto que se nos quedó.



Porque después de todo, tienes que ir a denunciar. Y se puede hacer por Internet, pero tarda un día y sin denuncia no hay parte del seguro; y sin parte no hay arreglo (salvo que pagues, claro). Y te vas a la comisaría, y vas por ir. Porque entre el poco caso que te hacen, las pocas ganas que tienes y lo poco que van a hacer después con tu denuncia, casi hubiera sido mejor llamar al teléfono de la esperanza, que por lo menos te escuchan.



Y sigues todo el día con esa cara de tonto que sólo se te queda cuando te roban, cuando pierdes un órdago a grande con tres reyes sota o cuando te cobran 100 euros por una cocción de porciones de patata con base de huevo desestructurado con cebolla confitada; una tortilla, vamos. No voy ni a invocar a EJECUTOR.



Ale, a seguir bien¡